Lisandro Miller
Acaricié su cabello suavemente mientras ella dormía.
Luego de hablar se había quedado dormida entre mis brazos y yo había decidido traerla hasta la habitación para que pudiera descansar cómodamente, después de todo lo que había pasado y yo necesitaba descansar y recuperar fuerzas.
Me sentía orgulloso de todo lo que había tenido que soportar y lo bien que había cuidado de ella misma en este mundo tan peligroso.
Me levanté con mucho cuidado de la cama y salí de la habitación
T