El corazón de Kisa comenzó a latir más rápido. El simple toque de Royal en sus hombros la hizo sentir un calor inesperado. La idea de compartir la misma habitación con él la ponía nerviosa, pues sabía que sería difícil conciliar el sueño sabiendo que él estaría tan cerca.
—¿No hay otra solución? —preguntó, buscando desesperadamente una alternativa.
Royal exhaló aire, manteniendo su mirada en ella. No quería que Kisa se sintiera incómoda y se sentía mal por ponerla en esa posición. Sin embargo,