Los dos agradecieron el recibimiento y los dos se marchan, cuando suben al segundo piso, Charlotte sigue a Curthwulf deseando que le diga donde va a quedarse a descansar, pero, Curthwulf camina directamente a su habitación, por lo que, Charlotte se detiene en el umbral de la puerta al reconocerla.
— ¿Qué sucede?
— ¿Por qué estamos en su habitación? ¿Aquí es donde dormiré o debo buscar una por mi cuenta?
— Bueno, puedes dormir aquí, por eso, te he traído a este lugar — dice Curthwulf.
— Pero, es