Charlotte y Curthwulf llegaron a Inglaterra sonriendo. La felicidad de regresar a su tierra, era una sensación agradable para ambos. Por lo que, ignorando la conversación que tienen pendiente, bajan del avión sonriendo y respirando profundo el aire inglés.
— Jamás pensé que volvería — susurra Charlotte.
— Volverías. Yo me iba a encargar de ello, pero si ibas a volver. — susurra Curthwulf mientras suben al auto
— Gracias por regresarme a salvo.
— Si tú no volvías, yo tampoco podría hacerlo, ¿no