No sabía que deseaba en mi vida, ni cuánto tiempo podría mantenerme dependiendo de alguien más para poder tener seguridad. Pero, en estos momentos, no podía pensar más allá de estas dudas y ello era porque estaba hipnotizada por unos ojos rojos que me he esforzado hasta ahora en no sucumbir a la tentación
Pero, me era imposible detenerme, menos, cuando su labios recorrían mi hombro hasta el cuello, haciéndome cerrar los ojos cada tanto. Sus caricias no me dejaban concentrar en mis miedos y preo