Tres días después
Narra Charlotte
Pocas eran las veces que era visitada por el señor Holftmann, pero, Zaid, era un pequeño que no salía de mi habitación, no sé qué se había propuesto, pero, el pequeño venia con todo tipo de juegos, que en su mayoría jugaba solo, mientras me contaba anécdotas que recuerda de su vida familiar.
Lowell, si no había regresado más y aunque me preocupaba que estuviera herido, no era capaz de decirle que viniera o ir donde estaba. En mi estado, era más daño que cura