Quería apartarme rápidamente del señor Holftmann, pero si lo hacía, caería al agua está a muchos metros de mí, tan lejos que caer en ella seria como golpearme contra el concreto. Por lo que, rápidamente recupero el equilibrio, mientras no me separo de él.
— Estoy bien. — susurro.
— Qué lástima que no tenga cámara. Se veían hermosos, papá y mamá — dice Lowell emocionado.
— Mamá, te recuerdo que tienes un esposo y ese esposo es mi papá — dice Zaid molesto.
Esa es otra parte chistosa de mi vida, n