Narrado por Damián Goldstein
Despierto en un pasillo oscuro y a solas. No estoy en una cama o en el piso de la clínica como debería haber despertado después del desmayo. Al principio no reconozco dónde estoy, aunque después puedo hacerlo. El piso con alfombra desgastada, los sonidos de fondo y el área de venta de golosinas a la distancia. Es un cine viejo.
—¿Hola? ¿Hay alguien aquí? — pregunto al aire.
Realmente parece estar a solas, y lo más seguro es que esté todavía desmayado donde sea que