Mi simpatía por Marisella vuelve a reaparecer. Había que estar hecha del mismo material estéril que Damián Goldstein para no conmoverse con una madre llorando a mares con su bebé en brazos.
—¿Cuál diagnóstico te dieron? — pregunto en un susurro.
—Tengo un tumor en el cerebro. No para de crecer — asegura.
—¿Damián sabe de esto?
—Se lo he dicho, me ha bloqueado y sus guardaespaldas no me dejan acercarme a él en persona. También intenté ir con la prensa, tampoco quieren ir en contra de la famil