Narrado por Teodoro Lagos
La incredulidad de que una mujer como Aubrey se haya fijado en mí, se ha ido esfumando con el pasar del tiempo. Pero, lamentablemente, eso también me ha hecho bajar la guardia y con ello, cometer un grave error: espantarla con planes a largo plazo.
Recuerdo y recuerdo el rostro de estupefacción de ella mientras estábamos en su cama, y de verdad, me quiero morir. Sabía que de vergüenza se podía morir, he estado a tan poco de morir de esta en varias ocasiones, sólo que l