Mi familia está como si nada hubiese pasado. Hay una calma tan pulcra que a mí me grita que es fingida, especialmente de parte de mi padre. Terminé quedándome un día extra para compartir con ellos, y ese pensamiento queda incrustado en mí. Si mi padre no es capaz de abrirse conmigo, quizás con mi mamá sea eso más sencillo.
Justamente la puedo tener para mí sola por fin mientras está terminando de escribir en su computadora en su habitación. Toco a la puerta abierta, y ese solo toque hace que el