Luego de que Samantha y Gerald salieron de la tienda, se dirigieron de nuevo al hotel para descansar, ya era de noche y la pareja caminó de vuelta por todas las calles alumbradas y el frio de la noche.
— Qué frio está haciendo, cariño — Expresó Samantha.
— Si mi vida, saca el suéter que te compraste y colócatelo — Comentó Gerald.
Samantha había comprado bastante ropa en la tienda, por lo que sacó un suéter color gris muy elegante y se lo colocó para cubrirse del frio. Gerald la abrazó y caminar