La madre de Gerald como le tenía tanto aprecio a Samantha, decidió comprarle ropa nueva. Al ver que ella tenía los mismos trapos de siempre le compró vestidos, camisas, pantalones y todo tipo de “outfits” para que los combinara como gustara. Samantha estaba encantada por toda la ropa que le habían regalado, su emoción era notoria, su rostro reflejaba felicidad.
Gerald le preparó un regalo a Samantha y se lo envió, había pasado unos días y la extrañaba mucho. El viaje se le estaba haciendo mas l