Después de hacerlo todo para convencerla, Gerald y Samantha se dirigieron a casa de su padre. Querían desenmascarar a todo aquel que le hizo daño, y entre ellos estaba Eva. Su madrastra nunca le tuvo estima, la odiaba con su vida por razones obvias. Samantha estaba dispuesta a ir a ver a su padre y terminar de abrirle los ojos, sin embargo, pensó que tal vez sería buena idea llevar puesto un cubrebocas para evitar que la reconocieran.
Mostraba cierta timidez, hacía tiempo que no se acercaba por