Mundo ficciónIniciar sesiónLorena se despertó y se asomó a la ventana para ver el amanecer en el puerto de Valencia, que le habían dicho que era espectacular. De repente, sintió un abrazo por la espalda y un beso en la mejilla que le hizo volver la cabeza buscando los labios de su amado.
—Buenos días, amor. Ya casi he terminado el libro, pero me falta el prólogo, que me gustaría que me lo dijeras tú —le dijo Iker mientras la abrazaba más fuerte.
—Buenos días, precioso. Luego me lo leo un poco por encima y







