Edward Jones, o el misterio del malparido que la engañó con otras y que lastimó a su hija todos estos años. ¿Qué hacía aquí?
—¿No se suponía que estabas en Estados Unidos con tus chicas? —comentó Hannah con obvia molestia.
Lo último que esperaba era ver a este desgraciado aquí.
—¿No me vas a invitar a pasar? En realidad traigo algo para tus padres, y tú y yo tenemos que hablar de algo importante. —Se encogió de hombros y entró como perro por su casa.
—Espera…
Él le pasó por el lado como si nada