La cara de Lenna se puso blanca como un papel al escuchar la voz ronca, y al voltear encontró un rostro que la miraba con dureza, y a su lado una señora con ojos acusadores que negaba con la cabeza.
—Querida, se supone que eres una dama, ¿qué clase de formas y comportamientos son esos? Tal parece que necesitas algunas lecciones más de etiqueta y comportamiento.
La voz de Alana caló en Lenna y la hizo tiritar. La señora, elegante como siempre aquella mañana, no necesitó decir nada más, ni alzar