Ataviada con su ropa de excursión, jeans y una sudadera, debajo de la cual llevaba su medallón de Iron Man, con un sombrero y aferrada a su mochila, Alisson tarareaba el inicio de Crazy Form de ATEEZ, que se escuchaba por los auriculares que tenía puestos, parada junto a la puerta y moviendo su cuerpo al ritmo de la música.
Cuando un auto apareció en el exterior, esta vez una camioneta de aspecto más rústico, la nena pegó un brinco y miró al salón.
—¡Mami, ya llegó papi! —clamó emocionada y miró