Capítulo 43. La mansión Prescott.
Alana fue escoltada por el lobo al otro extremo de la casa, donde se hallaban las habitaciones.
El área contaba con su propia sala de estar, que poseía televisores inmensos que ella pensó no existían, y hasta tenía una cocina propia con terraza, ideal para comer en verano.
Siguió con el olfato los aromas hasta dar con el de su padre y su hermano Keenan, quienes habían sido ubicados en una misma habitación con camas separadas.
Al entrar, encontró a su hermano saltando sobre el mullido colchón ca