Masaki respiró profundo. Las palabras de Sora sobre el chico que había criado como suyo, seguían resonando en su cabeza. Su pasado estaba lleno de secretos y de mentiras.
Se giró de lado sobre su cama, acomodó la almohada y finalmente se quedó dormido.
El ruido de la alarma lo hizo despertar sobresaltado.
Se incorporó rápidamente y se levantó de la cama. Aunque podía quedarse descansando, prefirió vestirse e ir a la empresa.
Minutos más tarde, entró a su oficina. Aquel lugar se habia co