37. ¡Lo estabas torturando!
Revueltas en las manadas vecinas. Eso fue lo que su madre le dijo esa mañana antes de darle un informe sobre como los lobos estaban levantandose en su contra, algo totalmente inaceptable.
El viento soplaba con fuerza, llevando consigo el inconfundible aroma a tierra húmeda y hojas caídas. Gabriel, con su figura imponente, caminaba entre los árboles, adentrándose en la manada cercana que gobernaba. La noticia de un posible levantamiento en su contra lo había impulsado a verificar la situación pe