Capítulo 66.
A pesar de que yo era la Luna del líder de la manada del Norte, siempre me encargué de cocinar para Adan y mi hijo. Sabía perfectamente que Adan tenía el dinero y el poder de contratar una persona para cocinar en casa, él nunca lo hacía.
Y como en todas las demás cosas de mi vida, era Adan quien decidía que tipo de comida debíamos comer, cuantas raciones, entre otras tantas cosas… Por eso al inicio era un poco raro tener que cocinar para Daniel, ya que nunca antes había cocinado para otra perso