La discoteca estaba repleta de adolescentes y jóvenes que hacían una interminable fila esperando tener acceso al lugar. Katherine observó el enorme lugar con poca emoción, había estado en locales similares cuando escapaba del control de su padre o cada vez que se suscitaba una pelea entre ellos. No comprendía cómo, pero él siempre terminaba dando con ella.
—Tenía tiempo que no venía a un lugar de estos —murmuró cuando Daniel la besó.
—¿Ah, ¿sí? ¿Desde cuándo más o menos? —inquirió con curiosida