Daniel miró a su esposa rebelde sobre la yegua y por poco perece en el instante. Sí, sabía todo cuanto sucedía con ella. Era inevitable en todos los aspectos, la belleza, el carisma y su carácter influían en cualquiera que la conociese, si para él era como un ángel, para los que trabajaban dentro del Centinela, no era diferente.
A donde quiera que fuera escuchaba palabras de asombro o encanto para con su esposa.
«¿Ya viste a la esposa del patrón? Ella es ‘hermosa y dulce’, “la nueva señora es g