Cuando llegaron a la casa, continuó sin hablar con Katherine, en todo momento se dirigió a Anna Collins, pidió vigilancia extrema en la casa, y que ninguna de ellas saliera de allí, no sabían quién había sido o cómo fue que la muchacha quedó inconsciente. No quería más accidentes. Subieron a Alicia a la camioneta, y en compañía de una más que angustiada Marina, partieron a la ciudad. Al llegar al hospital, la muchacha comenzó a despertarse, en verdad aquel bruto la había dejado fuera del mundo