Decir que la noche acabaría allí sería una utopía y de las más absurdas. Se tardaron en llegar al departamento, porque decidieron recorrer parte de Porlamar en moto, esta vez un poco más precavido. Pronto, Katherine le pidió a Daniel que acelerara mientras ella abría los brazos para recrearse en la sensación plena que daba correr a tantos kilómetros por hora y despejarse, solo dejándose llevar por la sensación de libertad que se experimentaba. Su espíritu rebelde no sabía aferrarse con demasía a
Emma Richardson
Advertencia: Escenas ardientes. Por favor, recuerda que esta historia es para mayores de 18 y su contenido puede ser demasiado erótico para algunos.
Ahora sí, disfruta de este capítulo.