El sabotaje para evitar que yo pudiese realizar mi presentación de la campaña para el nuevo lanzamiento no surtió los efectos de quiénes sí atrevieron a hacer semejante bajeza, pues en tan sólo dos horas, logré trabajar en una propuesta aún mejor de la que ya había diseñado anteriormente. No estaba dispuesta a permitirle a nadie que me avergonzara de esa forma, y mucho menos que me hicieran quedar mal delante de mi esposo, el cual había confiado en mí a ojos cerrados, y por ningún motivo quería