Elizabeth.
El abuelo había hecho una propuesta que nos dejó a todos sin palabras, quería que el día de la boda llevara puesto el vestido de novia que usó su esposa el día que ellos se casaron, se me hizo un nudo en la garganta, me conmovió mucho que hubiese pensado en mí para semejante honor, los miré a ambos con lágrimas en los ojos, todo aquello parecía como un sueño, conmigo la vida nunca fue compasiva, por eso que ahora me sucedieran cosas tan bonitas me asustaba, no obstante, necesitaba af