Elizabeth.
Casi no había podido dormir, pues en medio de la noche me despertaba pensando en la nueva cláusula qué Alex agregó al contrato, estaba dispuesto a hacer todo con tal de qué yo la aceptara, y en efecto, se me estaban cerrando las opciones, era aceptar contraer matrimonio con el respetando todas sus condiciones y recuperar a mi abuela, o bien no acceder y tal vez perderla para siempre.
Yo no tenía los medios para poder encontrarla, seguramente mi padre la habría ocultado muy bien para