—¿Cómo pudiste, Carla? —le recriminó Sofía, deteniéndose frente a ella—. ¡Te pedí que no le contaras a Ricardo sobre la amenaza de Don Jan Carlo!
Carla alzó las manos en un intento de calmarla. —Sofía, tenía que hacerlo. Ricardo merece saber la verdad, especialmente porque...
—¡No me importa lo que Ricardo piense! —interrumpió Sofía, cruzándose de brazos—. Estuardo está comprometido con Amanda. ¿Qué sentido tiene revivir todo esto? Él no me ama como decía.
Carla se levantó, mirándola directamen