Volver a casa con sus hijas representó otro desafío para Deanna, si no fuera porque Daniel ya tenía experiencia seguramente perdería la cabeza.
- No entiendo que tantas dudas tienes, nena –
- Quiero hacerlo bien –
- Y lo harás, siempre lo haces. Entiendo que es natural en las mujeres atender a los bebés… Aunque no sé cómo funciona – Le dijo, mientras se inclinaba sobre la cuna de una de las niñas.
- No ayudas, Leonard –
- Pero puedo aprender y si yo puedo, tú también. Además, el imbécil ese sab