Ethan Crusher se acercó a ella despacio, la miró primero desde la puerta mientras mecía a su hermanita y le cantaba para que durmiera. Deanna levantó la vista y vio su mirada curiosa y luminosa, siempre la había tenido. Un joven caballero; y estaba tan grande ahora.
Él entró alentado por su sonrisa. Para él no era su mamá, como para Jonathan, era su amiga. Emily seguía presente siempre en su memoria y en su corazón. Y de ella había heredado los ojos y la sonrisa, el cabello y los modos elegante