Deanna cruzó el pasillo y se acercó a la puerta de la habitación; suspiró, pero no entró, caminó un poco más hasta la banca que daba a una ventana y se sentó a esperar. Ni siquiera sabía para que había ido; hacía tres días que no veía a Leonard. La condición de Alice había empeorado y Susan le contó que su padre no estaba bien, que, aunque ella lo acompañara, la situación con su exesposa y sus hijas era terrible.
Por teléfono él le aseguraba que todo estaba bien, que si bien Alice no mostraba me