Miraba el techo buscando calmarse, tenía que detener la oleada de reacciones de su cuerpo, tenía que frenar sus pensamientos. Debía pararse e irse, pero a la vez no quería hacerlo; quería disfrutar esto, aunque fuese una sola vez. Solo un rato más, era probable que no volviera a tener una oportunidad así nunca más. Ella seguro no recordaría nada y al menos él tendría algo para guardarse de toda esta farsa.
Era tan agradable, como si siempre hubiese sido así. Ella durmiendo en su pecho plácidame