Se supone que los amigos son seres incondicionales que la vida pone en el camino de las personas para que compartan las penas y las alegrías. Están ahí para ayudarnos a levantar el ánimo cuando peor estamos o para acompañarnos en alguna aventura, son el oído donde descargamos nuestros sueños y esperanzas, sabiendo que nos dirán la verdad por más dolorosa que sea. Algunos hasta superan la categoría de amistad y pasan a convertirse en familia: la familia que se elige.
Deanna había sido así siempr