Beverly estaba sentada detrás de su escritorio cuando uno de los miembros del cuerpo legal se asomó por su puerta.
-Hoy tampoco vino – Le informó.
Daniel llevaba dos días sin aparecer. El muy cobarde se estaba escondiendo luego de lo que casi hicieron ese día. Estaba por perder la paciencia cuando recibió un llamado.
-Regresó a la casa, volvió con él. No fuiste lo suficientemente rápida, Beverly. Ahora lo tendrás más difícil que antes –
Entonces, tomó una decisión. Ella sola no podría separarl