- ¡OH POR DIOS! ¡Lo decías en serio! –
- ¡Claro que lo decía en serio, por favor! –
Leonard elevó los brazos hacía arriba en clara señal de indignación y Deanna casi se desmaya.
- Déjame verlo de nuevo… Es hermoso –
- ¿Crees que le guste? –
- ¿Bromeas? Esa cosa es igual que tú: llamativa y extravagante. ¡Va a encantarle! –
Reed sonrió satisfecho.
- Estoy nervioso… - Confesó.
- No puedo creerlo, te lo juro. A veces te veo y no puedo creer lo mucho que has cambiado –
- ¿Para bien? –
- Para ser el