Mundo ficciónIniciar sesiónEntro a la oficina sin decir nada, trato de no hacer absolutamente ningún ruido, tanto que me esfuerzo por todos los medios de ser lo más sigilosa al tomar asiento en el sillón que está ubicado frente al escritorio de mi jefe. El señor Simon me dedica una mirada que no es exactamente la que tenía en mente. Pensé que actuaría de una forma despiadada, o tal vez cínica. Pero todo lo que hace es sonreír de una forma divertida.







