Capítulo 64 —La voz de Ines
La libreta quedó abierta sobre la mesa vieja, con la anotación ardiendo entre ellos.
“L. Creo que es el padre de Darío Roviralta”
Vera no volvió a tocarla enseguida. Mauro tampoco.
El polvo flotaba en el haz de luz que entraba por una de las ventanas opacas, allí dentro, en el casco original de la finca, todo parecía suspendido alrededor de esa inicial.
“L. Darío Roviralta. El padre de Tomás.”
Y un nombre que ninguno de los dos había pronunciado, pero que ya ocupaba l