— Está bastante taciturno últimamente— me dice la señora Espinoza. Me da una mirada preocupada mientras yo estoy examinándola.
— Digamos que he tenido unos cuantos inconvenientes estos últimos días— digo sin dar muchos detalles. Primero porque no debería estar hablando de estas cosas con una paciente, y segundo porque ni yo mismo se habría por dónde empezar a explicar.
—¿Problemas de trabajo o problemas del corazón? —
— Digamos que en mi caso, a veces, las dos cosas están unidas para bien o p