Había comenzado esta noche con todos mis ánimos, sentía que era mi momento para estar con él, tenía la esperanza de tener siquiera un pequeño espacio en donde pudiéramos hablar y yo pudiera convencerlo.
Nunca había sido de las personas que ruegan por otro chance, porque sean tomados en cuenta, yo creía que si alguien te apreciaba iba a querer estar contigo no importa lo que sea, pero evidentemente es que no era el caso.
Sin embargo, lo que no dicen las palabras lo dice el cuerpo, y yo sentía