—Bueno... mujercita tienes dos opciones hacer esto por las buenas o por las malas, y te cuento que ya me estás cansando— me dice esta extraña mujer quién por más que le pido no me dice su nombre.
Es alta y esbelta, y sin duda ella y Jonah parecen llevarse bastante bien, hay algo entre ellos… se conocen, pero no sé si son familia o pareja... lo que si es claro es que no se traen nada bueno.
Básicamente, me han obligado a acompañarlos, han hecho como si yo vine voluntariamente con ellos, pero