Había dormido como nunca, eso era seguro. A veces tenía sueños intranquilos, los médicos me decían que era un poco del estrés luego de mi enfermedad, y sin duda luego de lo que había pasado con James... había vuelto de nuevo.
Cuando abría los ojos lo primero que veía era los adornos de rosas y de corazones de la habitación. E inmediatamente sonreía como una estúpida.
Oliver. Mi esposo. Después de varias semanas, sin que realmente nos los propusiéramos o fuera un requisito, habíamos consumado