Ya me había dado cuenta exactamente de qué era lo que sucedía. No solo era extremadamente posesivo con mi esposa, sino que estaba completamente celoso. La sola idea de que ella estuviera con él... hacía que me hirviera la sangre.
James debería estar en la cárcel, execrado de la sociedad o en otro país como mínimo. Pero ese cínico tenía el descaro de pedirle más a ella, luego de haberle quitado tanto.
Mientras la veía en su traje de baño, mi cerebro se empezó a apagar. La condenada pieza se aj