Y así, sin más, sin proponérmelo, había salido mi historial médico frente a todos. Muchos del hospital Brown sabían sobre mi enfermedad. Pero supongo que para los Pascal, y otros invitados que me escucharon, debe haber sido algo así como un shock.
Ya notaba en ellos esa mirada de compasión y de lástima, no me agradaba, pero ya estaba acostumbrado a ello. Hans Wagner se había quedado callado como por arte de magia y Oliver había bajado la mirada.
En estos casos incómodos siempre aparecía algu