Queridos papás, Rhen, Arlette, Fery y London.
Así había comenzado Lyra la carta a su familia, intentando sonar formal y algo elocuente; sin embargo, conforme avanzaba la pluma por la hoja, deborando el papel blanco a su paso, aquel intento de sonar formal desapareció.
Rápidamente le contó sobre su viaje, evitó entrar en detalles respecto al enfrentamiento con la criatura en el bosque y claramente no mencionó la aparición del hada, aunque siendo honesta, deseaba poder hablarlo con el mayor de su