Lyra se deslizó al interior del cuarto de Peter con cierta vergüenza y algo de ansiedad vibrando en cada músculo de su cuerpo.
Cuando la hermosa chica de mirada azul con iris dorado estuvo en su interior, se tomó algunos instantes para admirar el lugar.
Ella no sabía lo que esperaba realmente, pero sin duda no era aquello.
Más que una habitación de un importante teniente, parecía el cuarto de armería, donde todos los miembros del castillo dejaban sus viejas armas y armaduras para que el tiempo