Bianca habia regresado agarrada a la cintura de Daniel, con una sonrisa incipiente surcando sus labios carnosos. Habia disfrutado del beso, de las caricias y la dulzura con que aquel hombre la trataba.
Sin embargo, no podia dejar de pensar que aquello era un maldito error. La mirada de Alexander seguía surcando su mente, mientras el aterrador pensamiento de que algo malo ocurriría la abrumaba.
Aquello era una sensación fantasma. Absurda y sin justificación, mas allá de su maldito pasado. El cua