—Juan Andrés, yo…
—¡Chicos solo faltan ustedes! ¡Vengan! —interrumpió la terapista.
Paula soltó el aire que estaba conteniendo.
—¿Vamos o me terminas de confesar ese secreto? —indagó Andrés, la miró atento.
Paula observó a su alrededor, miró como las parejas reían, felices, y sintió como su estómago se hacía nudos.
«Si hablo en este instante, les arruinaré el momento a todos» pensó, y sobre todo a ella, y quería pasar sus últimos días feliz, por lo que decidió que se lo diría en la intimidad