Capítulo 8: A un paso de la muerte.
Luciana llegó con Christopher de la escuela, de inmediato notó el semblante descompuesto de Paula.
—¿Otra vez te sientes mal? —indagó con preocupación.
—Me duele la cabeza —se quejó frunciendo los labios, y enseguida se acercó a su hijo y lo estrechó en sus brazos. —¿Cómo te fue en la escuela?
—Bien mami, pero dijiste que me comprarías unos zapatos nuevos, estos me aprietan —dijo el niño y se los quitó.
Paula notó los deditos de su hijo enrojecidos, empezó a sobarle los pies, y de forma involun